Música electrónica y de cinta de compositores peruanos (1964-1984)
Esta compilación ofrece una primera panorámica de las primeras obras de música electrónica y de cinta creadas por peruanos entre 1964 y 1984. Este periodo marca una evolución técnica y estética que permite comprender el desarrollo de la música electrónica en el contexto peruano, desde un modelo inicialmente internacionalista hacia otro más situado.
La primera fase ocurre en los años 60, cuando muchos compositores emigraron fuera del Perú en busca de formación avanzada y acceso a conocimientos e infraestructuras que la escena académica musical peruana no podía ofrecer. Durante estos viajes de especialización, los compositores peruanos accedieron a las lenguas de la vanguardia internacional de posguerra. César Bolaños viajó a Argentina, al Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales (CLAEM) del Instituto Di Tella, donde produjo una extensa obra, incluyendo “Intensidad y Altura” (1964) para cinta magnética, la primera obra electrónica producida en el laboratorio de música electrónica del CLAEM. De forma similar, Edgar Valcárcel fue becario del CLAEM y también pasó por el Columbia–Princeton Electronic Music Center en Nueva York, donde compuso, entre otras obras, “Invención” (1967) para cinta magnética. Enrique Pinilla también pasó por allí, componiendo “Prisma” (1967) para cinta magnética. Alejandro Núñez Allauca fue otro becario del CLAEM, donde compuso “Gravitación Humana” (1970) para cinta magnética.
Sin embargo, varios compositores peruanos afrontaron el dilema de cómo continuar estas exploraciones sonoras localmente sin depender únicamente de viajes de especialización para acceder a la infraestructura de los grandes laboratorios internacionales. Debido a la incapacidad de establecer un laboratorio de producción de música electrónica en el Perú durante estas primeras décadas —por el débil entramado institucional del circuito académico musical y la ausencia de partidas presupuestarias para el Conservatorio Nacional— fueron más bien iniciativas privadas en estudios de grabación las que allanaron el camino para la producción sostenida de piezas experimentales con montajes y medios electrónicos, en gran medida orientadas a la música para cine y danza. Esto vino acompañado de un interés notable por utilizar los sonidos de instrumentos nativos peruanos. También supuso un giro desde un modelo internacionalista de música electroacústica hacia una apertura a otros tipos de experimentación sonora.
Compositores como Arturo Ruiz del Pozo, Luis David Aguilar y Corina Bartra pertenecen a este nuevo periodo, que también marca la aparición de una escena inicial de música experimental e improvisación libre. Ruiz del Pozo cursó un máster en Música Electrónica y de Cine en el Royal College of Music de Londres, donde compuso “Selvynas” (1978), parte de su serie “Composiciones Nativas”, piezas de música concreta basadas en instrumentos nativos peruanos. Al regresar a Lima, continuó produciendo música para cine utilizando sonidos y montajes electrónicos. Luis David Aguilar también se involucró en música para cine y televisión, componiendo, entre otras obras, “Hombres de viento” (1978), la banda sonora de la película de José Antonio Portugal, que mezcla instrumentos nativos y occidentales amplificados y procesados electrónicamente. Fue uno de los primeros en disponer de un estudio de grabación privado. Corina Bartra, tras formar parte de varios ensambles de improvisación junto a músicos como Ruiz del Pozo y Aguilar, viajó a Londres para cursar composición y música electrónica, componiendo la obra mixta “Aves en vuelo al sur” para voz, instrumentos y cinta en un estudio privado.
Sonic Transits: Electronic and Tape Music by Peruvian Composers (1964–1984) forma parte de la serie Essential Sounds Collection producida por Buh Records para Centro del Sonido, un sitio web creado como archivo digital de la música experimental y el arte sonoro peruanos.
La compilación ha sido curada por Luis Alvarado y se publica en edición limitada de 300 copias en doble vinilo. Incluye notas extensas y documentación visual. Masterizado por Alberto Cendra. Arte y diseño de Gonzalo de Montreuil.